
La entidad del sentido común: se refiere a las diferentes formas de analizar la existencia de algo, que van desde la mera identificación del elemento por el nombre que se le haya asignado en un idioma en particular, hasta el meticuloso desglose de su composición molecular o atómica, ignorando completamente su concepción más evidente. Asumiendo esta visión, ninguna respuesta resulta del todo satisfactoria (al menos no para un gran grupo de personas) dado que la efectividad de cada una depende del enfoque y de las expectativas de los interrogantes mismos;
La entidad mental: similar al problema del sentido común, resulta imposible determinar si la mente existe o no, si las ideas, el razonamiento y la memoria son reales, dado que nuestro cerebro es netamente material ante los ojos de la medicina. Pero el estudio de la mente no se limita a este simple interrogante; se postula, por otro lado, la posibilidad de que su existencia escape voluntariamente la mirada de la ciencia, que no tenga lugar en el plano físico tal y como los concebimos, sino que sea, en efecto, imposible de ser observada;
Para la teología propia del catolicismo, el objeto de estudio directo es Dios. La razón del ser humano y las revelaciones hechas por la divinidad son los criterios que permiten a esta teología alcanzar la verdad. Dado que la Iglesia es su principal comunidad, el catolicismo delega en ella la potestad para fijar los criterios vinculados a la reflexión de la teología.
La teología sistemática consiste en la parte de la teología más estructurada, la cual se basa en un método para su realización. Intenta encontrar una claridad lógica sobre los hechos para comprender los datos que se revelan en las escrituras. En esta clasificación entran la teología histórica o dogmática (la que estudia las doctrinas, ubicándolas en la trayectoria de la historia abarcando desde el período apostólico hasta la actualidad y las consecuencias que determinados hechos han tenido sobre la vida de la Iglesia. Estudia símbolos, credos y demás doctrinas) y la apologética o ética (la teología en acción, es la que unifica la doctrina en la vida cotidiana. Estudia el papel del pastor dentro de la vida de la comunidad).
Volviendo a lo que afirma Kevan sobre esta ciencia podemos decir que él define las ramas de la teología de la siguiente forma: la bíblica es la que aporta materiales para la construcción, la histórica los lima y la sistemática es la encargada de levantar el edificio. Finalmente, la teología práctica es la que determina cómo debe vivirse dentro de ese edificio.
*La Teología Subjetiva: un enfoque liberal de la teología, el liberalismo teológico es el principal representante de esa teología. Para ella la autoridad de Dios no se manifiesta a través de la Iglesia, sino de las facultades del alma humana, tales como razón, sentimientos y conciencia.
En la época moderna muchos autores y estudiosos de la pedagogía y de la filosofía como Dewey, Kant y Russeu también establecen que la formación de las personas debe de ser integral y armoniosa, al mismo tiempo estar contextualizada a la sociedad en donde se desarrollan los individuos y responder a las necesidades inmediatas de los estudiantes, así mismo establecer una clara proyección a futuro de las circunstancias en las que estos se encontraran y asi prepararlos de antemano para que resuelvan cualquier percance y sean miembros productivos de la sociedad.
Solamente el Espíritu es todo lo que es real, y cada espíritu finito es una parte de ese Espíritu. De este modo el Espíritu absoluto se conoce a sí mismo en nosotros. Se puede apreciar que el pensamiento hegeliano es muy próximo al religioso, si no es absolutamente coincidente, dado que el Espíritu Absoluto coincidiría con la divinidad.
Una de las aportaciones más evidentes a la historia de la filosofía hecha por Santo Tomás son sus célebres cinco vías para probar la existencia de Dios. En contra posición a San Anselmo, el Aquinate no creía que la existencia de Dios se pudiera probar mediante el análisis del “concepto” de Dios. Según Santo Tomás, la existencia de Dios debía ser una conclusión obtenida a partir del mundo que se nos presenta en la experiencia, razonando de los efectos a la causa; proceso que en jerga medieval se llamó “demostración quia”. Las cinco demostraciones quia comienzan resaltando una característica general del mundo que conocemos; por ejemplo, el cambio, la dependencia causal, la generación y la corrupción, los grados de perfección y el funcionamiento de las cosas naturales. El propósito de resaltar estas características generales es hacer caer en la cuenta que éstas requieren un nivel más alto de explicación para que la mente humana las pueda entender a cabalidad. Este nivel más alto de explicación es lo que Santo Tomás llamó “Dios”.
Haciendo uso de su teología apofática en la Suma Contra Gentiles, Santo Tomás llega a la conclusión que en Dios no hay distinción entre su esencia y su existencia, concluyendo que Dios es ipsum esse subsistents (el ser subsistente por si mismo). De hecho, Santo Tomás se pregunta si el nombre más apropiado para Dios es “El Que Es” (Qui Est), respondiendo que dado que la existencia de Dios es su esencia, y que este hecho es exclusivo de Dios, entonces es evidente que el nombre Qui Est es el más apropiado para Dios. Esta doctrina tomista ha sido disputada gracias a la tesis puesta en boga por Kant que la existencia no es un atributo de los individuos. Sin embargo, un correcto entendimiento de la teología de Santo Tomás permite ver que el Aquinate evita esta objeción: Santo Tomás no identifica a Dios con un atributo, ya sea general o particular, pues Dios no tiene atributos.
Desde la época de Sócrates han vivido muchos hombres empeñados en discutir las creencias aceptadas y presentarnos las cosas conocidas bajo una óptica distinta. A Sócrates se le acusó de exagerar el poder de la razón y de utilizarla sólo negativamente, aunque cabe mencionar que es parte fundamental del critico social y del pensador el desechar todo prejuicio y toda idea ajena y subjetiva con tal de llegar lo mas cerca posible de la verdad. Al cuestionar temas aceptados por todos, Sócrates no contribuyó a mantener la estructura tradicional, mientras la polis (ciudades estado griegas) se cimentaba en unas ideas de las que nadie dudaba, como ocurre con toda institución humana.
Y en ese momento es cuando Cesar pronuncia la frase "Allea Iacta Est" que interpretada al español sería "La suerte está echada".El código de Bushido viene regido por siete principios simples, es la guía moral de la mayoría de samuráis. Siendo fiel a los unos valores ...